Hay una frase muy buena de Albert Einstein que dice algo como: "solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y no estoy muy seguro de la primera".
No se si con el tiempo una se vuelve menos transigente con los defectos de los demás, no tanto con los propios, que parecen menos defectos y se convierten en "peculiaridades".
Hace poco alguien muy inteligente y a la que tengo el honor de llamar amiga, de las pocas que lo son sin esperar nada a cambio, (retomo este hilo a continuación), me decía que cuando te das cuenta de que no tienes tiempo que perder en tu vida, que lo que necesitas es hacer lo que te apetece sin tener que contar a cada paso con los demás, esa intrasigencia es casi una virtud. Al final cada cual va siempre a su propia conveniencia.
Y es que, en resumen, todo se basa en esto: en lo que podemos obtener a cambio. Conozco a muy pocas personas que no lo esperen, es más, conozco a muy pocas (puede que un par, entre ellos mi marido), que no lo exijan, lo cual es mucho peor.
Quiza es que a mí no me educaron para tener tanta cara, o, símplemente, lo hicieron para tener conciencia, y no es vanidad, porque no considero que hacer lo que creo que es correcto sea una virtud, sino una obligación.
Pero me indigna que casi todo el que me rodea se crea con derecho a merecer lo que no está dispuesto a entregar y, de hecho, no entrega. Y es que creo que esto es un problema bastante común, que todo el mundo cree merecerlo todo y lo exigen cuando creen no recibir lo que, en realidad, es un regalo.
Tratar a alguien como un hermano, cuidarlo, adaptar tu vida a la suya... es un esfuerzo que hoy nadie está dispuesto a asumir, todo el mundo defiende su parcela a uñas y dientes, incluso ante quien te demuestra que es un amigo. Y lo más triste, es que siempre se valora más al que no hace nada por tí que al que te hizo el favor.
Pero esto que podía ponerme triste hace poco tiempo, hoy me fortalece y me reafirma en mi decisión de seguir siendo cada vez más intransigente, porque ahora mis prioridades son diferentes a las que tenía hace tres-seis meses.
Mi proiridad es mi familia: mi marido que se merece el universo y nuestra futura hija que será ese universo dentro de tres meses.
A los demás, que no les moleste que deje de dedicarles tiempo y esfuerzos, tampoco es algo que me hayan dedicado ellos, con lo que me he ganado de sobra poder dedicar estas palabras a más de tres con la cabeza bien alta. Si alguien de mi entorno se da por aludido, que vaya pillando onda y si no se dan por aludidos... a lo mejor tendrían que volver a leer la entrada, ¿no creéis bloggueros?.
Cansada...
Al megáfono:
María Marín
22/07/10
Esto va de Personal
5 COMENTARIOS:
Yo lo de la intransigencia ... bueno ... creo que quien me conozca un poquito sabe lo poco transigente que soy ante los que creo, simplemente, estúpidos.
Y, por si fuese poco, tengo la particularidad de que no puedo poner caras. No puedo ser falso y poner esa típica cara de "hola mary, qué tal estás?" mientras detrás guarda el puñal para el momento en que te des la vuelta.
Prefiero ser intransigente. Prefiero creer que todo el mundo es malo y, si te interesa algo, ya, si acaso, me demuestras lo contrario.
Lo malo de eso, me cuesta mucho conocer gente nueva. Lo bueno, sale más barato :)
¡Ala! A pillar cacho. En fin, que hoy en día la gente se mueve tal y como afirmas, por intereses. Y que poca gente, por no decir ninguna, estará aquí para cuando te haga falta.Yo siempre digo, que bastantes problemas tengo como para estar pendiente de los problemas de los demás. Quizás sea demasiado pasota, pero lo bueno que tengo es que tampoco espero nada de nadie. En fin, ahora que tienes un bebe, tu misma lo has dicho, tus prioridades en la vida son tu familia, y a los demás, que les vaya picando un pollo.
Moisés, ya sabes que tengo y quiero aprender de tí en ese sentido... así que, poco a poco, lo iré haciendo, porque ya lo estoy poniendo en práctica y no me va tan mal. TQ
Oca, es muy lícito ir a tu bola, es mas, es lo que se debe hacer, lo malo es cuando vas a tu bola y le exiges a los demás lo que tu no haces con ellos, eso es lo que me indigna. Por ejemplo, nosotros. No nos llamamos a diarios, no nos exigimos nada, pero, cuando nos podemos ver es como si no pasara el tiempo, pero no hay reproches ni justificaciones, así son los amigos. Un beso amigo!
Pues eso. Tú fijate, que ahora que por las tardes he tendio un par dias un poco más desahogado, he quedado con gente que no veía desde hace 8 años, y algunos un par de años, y es como si fuera ayer la última vez que nos vimos. ^^
garbanzotaaaaaaa
buena filosofia.Aunque difiera en algo. Pero hoy no es un buen dia para filosofear....
Un abrazo, ahora paso a ver a Moises.
Publicar un comentario en la entrada